martes, 18 de mayo de 2010

Aprés moi le deluge

After me comes the flood.

Hola chicuelos. La verdad, desde un punto de vista egocéntrico, parece que el universo se está esmerando en hacerme notar que mi vida es bien bonita. Pues si me pasaron cosas feas, bueno no precisamente a mi, pero a mis al rededores. Aún así estos últimos días he aprendido que pasan cosas peores, todo el tiempo. A mi me fue bien. Ahora estoy en el D.F. intentando tramitar mi visa de estudiante para España. Ayer asaltaron a mi tía. Mi mamá y yo nos estamos quedando en su casa. Llegamos por la tarde y estaba toda moretoneada, le rompieron la nariz, entre otros daños físicos y emocionales. Además le dijeron que de gracias porque no la violaron. Qué bueno que yo ni me di cuenta cuando me jalaron el portafolios de mi mamá.

También he aprendido que el cáncer está de moda. Es la enfermedad de nuestra época, ya no es la tuberculosis, ni polio, ni sida, es cáncer.

Otra cosa que aprendí es que el metro no admite sillas de ruedas en casi ningún país, por experiencia propia lo digo. Me da mucho, mucho, MUCHO coraje.

Y además de todo estoy molesta con 3 gobiernos de 3 países diferentes. No quiero ser pesimista pero me parece casi imposible que nuestra situación social, económica y ecológica (hablo de la raza humana en general) se pueda rescatar. Creo que estamos cavando nuestras propias tumbas. Eso también me da MUCHO coraje.

Fuera de eso, me he sentido muy agradecida con la vida y con mi suerte. A veces rajarse la madre da buenos resultados. Aclaro, NO SIEMPRE, pero sí muchas veces.

Eso es todo por ahora.

Valen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario