
Esto ya lo había subido al Myspace pero quiero que este blog realmente me sirva como una bitácora durante mi estancia en España, así que copié y pegué lo mismo.
Estos últimos días han sido realmente, fuera de drama, los más difíciles de mi pequeña y particular vida, sin embargo me duelen más por los demás que por mi.
En resumidas cuentas, el planeta tierra ha perdido a una niña llena de sueños e ilusiones y a cambio dejo a muchas personas tranquilamente deprimidas. Sufriendo por esto todo el camino de Almería a Madrid, deseando más que nunca estar en casa y apoyar a la familia, cuando entonces al llegar a la capital española, unos hombres se encargaron de llevarse todo papel importante que cargábamos mi madre y yo. Hablamos de pasaportes, visas norteamericanas, boletos de avión, todo el dinero, todas las tarjetas de crédito, todos los papeles por los que vinimos inicialmente a España para poder tramitar nuestra visa española en México al volver (supuestamente ayer), absolutamente todo se fue con esos dos hombres. No pretendo contar como resolvimos tal problema, pero ahora estoy devuelta en Almería y posiblemente esta semana vuelva a casa a resolver todos los asuntos inconclusos.
Hoy es mi cumpleaños, y mi aniversario número 1 con mi novio. La verdad me la he pasado llorando todo el día por las tragedias recientes pero ahora pienso que no tiene más caso seguir lamentándome, tengo mucho por hacer para poder resolver todo lo que se pueda resolver. Me causa pena provocarle más dolor y preocupaciones a mi mamá, por lo tanto debo de ser fuerte y hacer lo posible por arreglar todo lo más rápido que se pueda.
Sólo deseo estar en casa, con mi familia y con Gonzalo que supongo no habrá pasado un aniversario muy bonito solo y preocupado por mi.
Yahmaní en maya significa "Se acabó el dolor". Mi prima Yahmaní me ha enseñado más que cualquier persona o libro, lo único que me conforta es que por fin descansa y ha dejado de sufrir. Se acabó el dolor.
Tus pulmones rotos me han dejado el corazón roto.
Gracias cuerpo por permitirme un año más de vida.
En el bus de regreso a Almería vi una película que baje, la mejor de Wes Anderson, que precisamente es mi director favorito de todos los tiempos. Esta película se encargó de convencerme al 100% de que me quiero dedicar a hacer cine con stop-motion y que haré lo posible porque eso suceda. Creo que si no hubiera visto la película estaría ahogada de tanto llanto. Me han pasado muchas coincidencias estos días.. también conocí a una viejesita en Madrid que nos hospedó a mi y a mi mamá sin querer cobrarnos nada, un angelito que nos fue enviado para aliviar las penas. Lo único que pidió a cambio fue una postal.
Es todo lo que tengo que decir, honestamente sólo necesitaba desahogarme, y lo he hecho.
Espero que de ahora en adelante todo vaya para arriba, creo que lo merezco.
¡Ánimo que de lágrimas no se vive!
Ánimo. Los sueños regresan.
ResponderEliminar